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Acerca de Los Cunas

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GRUPO LINGÜÍSTICO

[/vc_column_text][vc_empty_space height=»18px»][vc_column_text]La etnia Cuna pertenece a la familia lingüística Chibcha; antiguamente se pensaba que su idioma era de filiación Caribe, en virtud de la equivocada idea de que todos los grupos hostiles a los españoles eran caribes. De la misma manera se les trató de antropófagos, perezosos, etc., epítetos con los cuales se pretendía designar en los siglos coloniales a las supuestas poblaciones caribes. Sin embargo, la lingüística histórica actual los califica como pertenecientes a la gran familia americana Chibcha.

Los Cuna manejan dos variedades dialectales de su idioma: la diaria y la ceremonial. La primera es la expresada en las labores y circunstancias cotidianas, como el trabajo, la vida familiar, etc. La ceremonial surge en los onmaket o congresos comunales o étnicos, en los rituales de curación, en las ceremonias de pubertad femenina o cuando llega un visitante a la casa. No se trata de un idioma diferente, sino de un aumento en la cadencia y la longitud de los sonidos en la conversación común, asumiendo así un estilo como de cántico. Efectivamente, la entonación varía y los sonidos se alargan. Generalmente alguien dirige el discurso y el interlocutor simplemente afirma con monosílabos; al invertirse los papeles se completa la conversación.[/vc_column_text][vc_empty_space height=»24px»][vc_column_text]

POBLACIÓN

[/vc_column_text][vc_empty_space height=»14px»][vc_column_text]Actualmente, la población Cuna en territorio colombiano alcanza a 500 personas aproximadamente. Tal cifra contrasta con la de cerca de 40.000 que ocupan la nación panameña. El promedio tradicional de densidad de población es bajo: 18 habitantes por km. cuadrado, sin embargo, tiende a aumentar debido a la migración de colonos a la reserva establecida.

Aunque el origen de esta etnia es atrateño, a partir de la mitad del siglo pasado han venido migrando al archipiélago de San Blas (Romoli, 1987), donde se ha establecido la mayoría de sus miembros. Sin embargo, en esta centuria se han presentado movimientos poblacionales de regreso en busca de tierras, dada la congestión existente en ciertas islas.

Las enfermedades han contribuido notablemente a mermar la población.

El caserío de Cuti, el cual ya en 1970 tenía 17 personas, se ha acabado por completo y no tanto por la migración de su gente sino por muerte de ellas. Sus tierras fueron ocupadas por negros, cordobeses y «paisas».[/vc_column_text][vc_empty_space height=»24px»][vc_column_text]

EL ENTORNO FÍSICO

[/vc_column_text][vc_empty_space height=»24px»][vc_column_text]Los Cuna colombianos habitan las localidades de Arquía y Caimán Nuevo en el Chocó y Antioquia, respectivamente. La primera está en el Darién, muy cerca de la frontera con Panamá y la segunda sobre la margen oriental del golfo de Urabá. Pertenecen a las jurisdicciones municipales de Unguía y Turbo.

El hábitat corresponde a la selva húmeda tropical. Son áreas cálidas, pantanosas, pobladas de moscos, con reservas cada vez más reducidas de fauna y flora. Hay que anotar, por ejemplo, que los Cuna de Arquía actualmente no pueden cazar animales de monte dentro del radio donde lo hacían tradicionalmente. Parte de ese contorno se ha convertido en potreros para ganado de los aborígenes y de los colonos especialmente. Tienen que hacer correrías a la serranía del Darién con lo cual invierten más tiempo y los resultados no son muy seguros.

La reserva forestal tradicionalmente ha suministrado especies maderables que los nativos utilizan para sus canoas y otros implementos. Se trata de cedros, ceibas, caracolíes, balsos, etc. También existen pavas cantonas, paujiles, monos, rey de gallinazos, ardillas, saínos, guatinajas, dantas, etc., animales que han estado vinculados a su economía de subsistencia y a sus sistemas de pensamiento.[/vc_column_text][vc_empty_space height=»24px»][vc_column_text]

TAREAS Y TRABAJO

[/vc_column_text][vc_empty_space height=»24px»][vc_column_text]Básicamente, las actividades económicas tradicionales han sido la horticultura, la cacería y la pesca.

La práctica agrícola consuetudinaria se ejecuta mediante el sistema de tala y quema que implica rotación de campos de cultivo con intervalos de descanso de la tierra, más largos que los períodos de uso. Dichos intervalos tienden a reducirse en la medida en que aumente la densidad demográfica por acercamiento de los colonos. Hace unos 15 años se podía dejar en barbecho una parcela durante seis o más años, permitiendo así una mayor regeneración de la capa vegetal; actualmente, esas temporadas de descanso se acortan y hay casos en los cuales, a los tres años, tienen que volver a desbrozar el terreno para sembrar de nuevo. El suelo no denota una suficiente fertilidad como para permitir agricultura intensiva y prolongada en un mismo lugar; por eso los Cuna, al igual que la mayoría de los habitantes nativos de las selvas tropicales americanas, han implantado la agricultura migratoria que no sólo permite la regeneración paulatina de la capa vegetal, sino que dilata el proceso de agotamiento del suelo.

Maíz, yuca, ñame, plátano, arroz, cacao y caña son cultígenos en virtud de las expectativas que giran en torno a ellos, haciendo su cuidado más sistemático y destinándolos para la dieta cotidiana, regalos y un incipiente mercado local en Turbo y Unguía.

Hay menos cultivos sistemáticos, de cuidado menor y hacia los cuales no hay tantas expectativas por su producción para la dieta diaria (Morales, 1987: 266).

El monte se tumba entre febrero y marzo. A los 15 días aproximadamente se quema y vuelve a sembrarse en abril, en pleno invierno. Si el cultivo es maíz, se recogerá a los tres meses (Morales, 1975: 85).

En cada campo se siembran diversos cultivos. Siempre habrá uno principal asociado con otros como frijol, auyama, malanga, etc. Nunca se siembra solamente un producto. Así se logra diversidad de alimentos y control de plagas especializadas.

El trabajo hortícola es compartido por hombres y mujeres. Ellos talan y queman la selva. Ambos grupos siembran, pero la cosecha y transporte de los frutos son tareas femeninas.

Así mismo, las mujeres extraen el jugo de las cañas de azúcar para elaborar la bebida cotidiana, llamada inna. Para las fiestas y ceremonias se la deja fermentar por varios días.

Una de las dos mujeres que muelen las cañas va pasando éstas entre el soporte y el extremo de un palo largo, mientras la otra salta ritmicamente en el otro extremo, sirviendo así de fuente de energía humana en el trapiche. Para mantener el equilibrio, este trabajo lo realiza sostenida en dos varas.

Las actividades del ciclo agrícola están condicionadas por dos estaciones reconocidas por los Cuna: la seca y la lluviosa.

En la medida en que pueda sostenerse una baja densidad de población, la agricultura itinerante es exitosa. Por ahora, en general, los Cuna cambian los sitios de cultivo mas no la vivienda, tal como sí sucede entre ciertos grupos amazónicos, donde son muy grandes las dificultades para disponer de tierra suficiente cerca de la vivienda. Respecto a los instrumentos de cultivo:

«Las herramientas agrícolas son todas de origen occidental: hachas metálicas para cortar los árboles, barretones, azadas de hierro y picos. El único artefacto de madera es un «garabato» o gancho que sirve para reunirlo que se ha «limpiado» con el machete» (Morales, 1987: 267).

El destino de la producción agrícola es, básicamente, la subsistencia. La unidad económica es la familia extensa. Sus miembros producen, distribuyen y consumen entre sí los frutos de la tierra. Si quedan excedentes, se reparten como regalos a otras familias de la comunidad o de fuera. Irregularmente se venden en ciertos centros como
Turbo o Unguía, con ocasión de viajes cuyo fin principal no es la comercialización de  tales excedentes.

Otra actividad de subsistencia muy importante es la caza, llevada a cabo exclusivamente por los hombres. Se realiza con escopetas adquiridas en las islas de San Blas, compradas o cambiadas por canoas.

En la actualidad, las flechas y el arco no se usan en la cacería. Unicamente se manufacturan arcos pequeños y flechas de extremo plano, para adiestramiento de los niños.

También se construyen trampas de falso piso para atrapar las presas. En general, se sueltan hembras grávidas y animales pequeños. Sólo en tiempos de escasez es capturada cualquier pieza que caiga en las trampas. El animal encerrado se hiere con arpones o con palos y luego los hombres lo llevan hasta el río, desde donde las mujeres lo trasladan a la vivienda.

La cacería, genéricamente, está asociada con lo masculino. Esta labor termina cuando la presa es retirada de la selva y colocada en la frontera con lo doméstico, cuyo territorio y trabajos están vinculados con las mujeres. Ellas, mediante la acción del fuego, no sólo hacen comestible al animal sino que metafóricamente le quitan su carácter silvestre, no cultural, y lo incorporan a la sociedad. He ahí el gran papel transformador de la mujer y del fuego.

Se cazan pavas, guatinajas, saínos, monos prietos, dantas, loros, ardillas, etc. que se consumen localmente. El gallinazo blanco se mata por ser considerado maléfico (Morales, 1987: 267).

Hacia los siete años, los niños empiezan a acompañar a su padre y hermanos mayores en las faenas de cacería; luego de los once o doce toman parte activa en ellas, disparando las escopetas, construyendo las trampas y capturando las presas.

En estas tareas son muy importantes los perros, que no sólo siguen los rastros de los animales sino que los acorralan.

Las partidas de caza generalmente están compuestas por miembros de una familia extensa: hermanos solteros y esposos de sus hermanas; pero también pueden acompañarlos los hermanos casados que no comparten la misma unidad doméstica en razón de la residencia uxorilocal.

La pesca también es labor masculina. En los ríos, ciénagas o en mar abierto pueden lanzar anzuelos o atarrayas. En los remansos suelen consumirse con una careta moderna y arponear peces de diverso tamaño. Cuando se necesitan muchos peces —por ejemplo para una fiesta— se emplea barbasco.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/1″ offset=»vc_col-lg-4 vc_col-md-4 vc_col-xs-12″][vc_empty_space height=»40px»][vc_column_text]

Técnica Utilizada 

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HABILIDADES

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